Otra pregunta importante que suelo hacer en las primeras entrevistas es:
¿Qué le está pasando a cada unx dentro de esta situación?
Porque cuando una familia discute mucho, no todxs viven el problema de la misma manera.
Puede haber:
- madres y padres preocupados o agotados
- un hijo que se siente incomprendido
- hermanos que quedan en el medio del conflicto
- silencios que también comunican mucho
Entender cómo cada persona vive la situación permite empezar a construir una mirada más completa.
¿Qué intentaron hacer hasta ahora?
Algo que también exploro es qué ha intentado la familia para resolver el problema.
Muchas veces ya probaron:
- hablar más
- poner límites más estrictos
- evitar ciertos temas
- controlar algunas conductas
- pedir ayuda a la escuela o a otros familiares
Y, sin embargo, el conflicto sigue apareciendo.
Esto no significa que la familia no haya hecho nada, sino que las estrategias que funcionaban antes ya no están alcanzando para este momento.
