Cuando una familia consulta, trato de mirar la situación con amplitud.
Me interesa comprender:
- Cómo empezó el conflicto.
- Qué estaba pasando en la familia en ese momento.
- Qué lugar ocupa cada miembro dentro de esa dinámica.
A veces la discusión gira alrededor de un hijo o hija que está atravesando dificultades con la comida o con su relación con el cuerpo.
Otras veces el conflicto aparece en torno a los límites, la autonomía o las expectativas entre padres e hijos.
Pero muchas veces lo que vemos en la superficie es solo la punta de un entramado más complejo de emociones, temores y necesidades que no están pudiendo decirse de otra manera.
